Wednesday, January 11, 2017

Ode to Thanks. Oda a las Gracias.



Ode to Thanks
by Pablo Neruda

Thanks to the word that says thanks!
Thanks to thanks,
word
that melts
iron and snow!

The world is a threatening place
until
thanks
makes the rounds
from one pair of lips to another,
soft as a bright
feather
and sweet as a petal of sugar,
filling the mouth with its sound
or else a mumbled
whisper.
Life becomes human again:
it’s no longer an open window.
A bit of brightness
strikes into the forest,
and we can sing again beneath the leaves.
Thanks, you’re the medicine we take
to save us from
the bite of scorn.
Your light brightens the altar of harshness.

Or maybe
a tapestry
known
to far distant peoples.
Travelers
fan out
into the wilds,
and in the jungle
of strangers,
merci
rings out
while the hustling train
changes countries,
sweeping away borders,
then spasibo
clinging to pointy
volcanoes, to fire and freezing cold,
or danke, yes! and gracias, and
the world turns into a table:
a single word has wiped it clean,
plates and glasses gleam,
silverware tinkles,
and the tablecloth is as broad as a plain.

Thank you, thanks,
for going out and returning,
for rising up
and settling down.
We know, thanks,
that you don’t fill every space-
you’re only a word-
but
where your little petal
appears
the daggers of pride hide,

and smiles shiny like pennies appear.



Oda a las Gracias 
Pablo Neruda

Gracias a la palabra
que agradece,
gracias a gracias
por
cuanto esta palabra
derrite nieve o hierro.

El mundo parecía amenazante
hasta que suave
como pluma
clara,
o dulce como pétalo de azúcar,
de labio en labio
pasa
gracias,
grandes a plena boca
o susurrantes,
apenas murmuradas,
y el ser volvió a ser hombre
y no ventana,
alguna claridad
entró en el bosque.
fue posible cantar bajo las hojas.
Gracias, eres la píldora
contra
los óxidos cortantes del desprecio,
la luz contra el altar de la dureza.

Tal vez
también tapiz
entre los más distantes hombres
fuiste.
Los pasajeros
se diseminaron
en la naturaleza
y entonces
en la selva
de los desconocidos,
merci,
mientras el tren frenético
cambia de patria,
borra las fronteras,
spasivo,
junto a los puntiagudos
volcanes, frío y fuego,
thanks, sí, gracias, y entonces
se transforma la tierra en una mesa.
una palabra la limpió,
brillan platos y copas,
suenan los tenedores
y parecen manteles las llanuras.

Gracias, gracias,
que viajes y que vuelvas,
que subas
y que bajes.
Está entendido, no
lo llenas todo,
palabra gracias,
pero
donde aparece
tu pétalo pequeño
se esconden los puñales del orgullo,

y aparece un centavo de sonrisa.
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