Monday, March 14, 2011

La Palabra - Words


La Palabra
Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me prosterno ante ellas... Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito... amo tanto las palabras... Las inesperadas... Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen... Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío... Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema... Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto... Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola...Todo está en la palabra... Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció. Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces... Son antiquísimas y recientísimas... Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada... Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos... Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscado patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo... que ellos traían en sus grandes bolsas... Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas... Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra... Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, del los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo... Salimos ganando... Se llevaron el oro y nos dejaron el oro... Se lo llevaron todo y nos dejaron todo... Nos dejaron las palabras...

Pablo Neruda

Words
You can say anything you want, yes Sir, but words sing, they soar and descend . . .  I bow to them . . . l love them, I cling to them, I run them down, I bite into them, I melt them down . . . I love words so much . . . The unexpected ones . . . The ones I wait for greedily or stalk until, suddenly, they drop . . . Vowels I love . . . They glitter like colored stones, they leap like silver fish, they are foam, thread, metal, dew . . . I run after certain words. . . They are so beautiful I want to fit them all into my poem . . . I catch them in mid-flight, as they buzz past, I trap them, clean them, peel them, I set myself in front of the dish, they have a crystalline texture to me, vibrant, ivory, vegetable, oily, like fruit, like algae, like agates, like olives . . . And then I stir them, I shake them, I drink them, I gulp them down, I mash them, I garnish them, I let them go . . . I leave them in my poem like stalactites, like slivers of polished wood, like coals, pickings from a shipwreck, gifts from the waves . . . Everything exists in the word . . . An idea goes through a complete change because one word shifted its place, or because another settled down like a spoiled little thing inside a phrase that was not expecting her but obeys her . . .They have shadow, transparence, weight, feathers, hair, and everything they gathered from so much rolling down the river, from so much wandering from country to country, from being roots so long . . .They are very ancient and very new . . .They live in the bier, hidden away, and in the budding flower . . . What a great language I have, it's a fine language we inherited from the fierce conquistadors . . . They strode over the giant cordilleras, over the rugged Americas, hunting for potatoes, sausages, beans, black tobacco, gold, corn, fried eggs, with a voracious appetite not found in the world since then . . . They swallowed up everything, religions, pyramids, tribes, idolatries just like the ones they brought along in their huge sacks . . . Wherever they went, they razed the land . . . But words fell like pebbles out of the boots of the barbarians, out of their beards, their helmets, their horseshoes, luminous words that were left glittering here . . .  our language. We came up losers . . . We came up winners . . . They carried off the gold and left us the gold . . . They took everything from us and they gave everything to us . . . They left us words…

Pablo Neruda
Post a Comment